LA RESPUESTA ES LA PRESENCIA DE DIOS
Jose Ramon Mendoza
1 Reyes 19:11-13
“Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el
monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso
viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero
Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no
estaba en el terremoto.
Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová
no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.
Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro
con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él
una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?”
INTRODUCCIÓN
La historia del profeta Elías transcurre en el Israel de entre
los años 870-850 ac, durante el reinado de Acab en Israel. El hilo temático del
pasaje se ubica posterior a los acontecimientos del Monte Carmelo.
I.
LA CRISIS DEL PROFETA ELÍAS.
1. Las alta expectativas de Elías.
a. Esperaba una arrepentimiento y
avivamiento de la nación de Israel; esto nunca sucedió.
b. Esperaba la conversión de los lideres
políticos (Acab y Jezabel) y religiosos, esto tampoco sucedió.
c. Después de los acontecimientos del
Monte Carmelo, Elías racionalizaba que sería el líder espiritual para conducir
a Israel de vuelta a la consagración a Dios.
2. La amenaza de un mensajero.
Vers. 1-2
“Acab dio a Jezabel la nueva de todo
lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas.
Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los
dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona
como la de uno de ellos.”
a.
Jezabel
quiere desprestigiar y anular la voz del profeta Elías, por eso le envía un
mensajero con el fin de llenarlo de miedo, terror, amedrentamiento y temor.
b.
Jezabel
no solo quería matarlo, llena de odio quería borrar los acontecimientos del
Monte Carmelo.
3. La ceguera del desencanto.
Vers. 3
“Viendo, pues, el peligro, se levantó
y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí
a su criado.”
a.
La
huida a Beerseba marca el inicio de una profunda crisis en la vida del profeta.
b.
La
crisis se agudiza cuando abandona a su criado se aísla en el problema, lo cual
desemboca en desenfoque personal.
4. La crisis del aislamiento y la
culpa. Vers. 4
“Y él se fue por el desierto un día de camino, y
vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh
Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.”
a.
El
enebro representa el lugar de la rendición, aquí Elías colapsa y desea la
muerte.
b.
Es
relevante meditar en la expresión “no soy mejor que mis padres” porque esta
asumiendo la culpa de todo lo que esta viviendo, no ve un final satisfactorio
sino catastrófico.
II.
FORTALECIDO DEBAJO DEL ENEBRO.
1.
La compañía de un ángel. Vers. 5
“Y echándose debajo del enebro, se
quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate,
come.”
a. Dios le provee la compañía de un ángel
para fortalecerlo, atenderlo y cuidarlo.
b. El ángel le provee de alimento y
comida.
c. Le devuelve el contacto físico: lo
tocó.
d. Le da instrucciones sobre lo que debe
hacer: Levántate y come.
e. Además, debe abandonar el Enebro y
salir al Monte Horeb.
2.
El ángel le provee alimento. Vers. 6
“Entonces él miró, y he aquí a su
cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y
comió y bebió, y volvió a dormirse.”
a.
Le
preparó una torta cocida y una vasija de agua.
b.
Las
necesidades físicas deben ser cubiertas para poder salir de cualquier crisis.
c.
Observe
la terapia física aplicada: comer y dormir.
3.
Le
garantiza descanso. Vers. 7
“Y volviendo el ángel de
Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo
camino te resta.”
a. Le provee una segunda
ronda de comida y descanso.
b. El profeta necesitaba esa
nueva ronda de descanso para afrontar los nuevos desafíos.
4.
Recibiendo
un nuevo propósito. Vers. 8
“Se levantó, pues, y
comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y
cuarenta noches hasta Horeb,
el monte de Dios.”
a.
Dios
trabajó el área material y física del profeta con el fin de fortalecerlo.
b.
La
nueva asignación es ir a Horeb, el lugar del pacto con Dios, el lugar del
encuentro y de la presencia de Dios.
III.
EL SILBO APACIBLE RESTAURADOR.
1.
Una pregunta para el desahogo. Vers.9-10
“Y allí se metió en una cueva, donde
pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He
sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de
Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a
tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.”
A. La pregunta: ¿Qué haces aquí, Elías? No
es que Dios no supiera la respuesta, sino que la pregunta era para provocar el
desahogo del profeta.
B. La respuesta de Elías da una
perspectiva muy limitada de la situación, el profeta esta ensimismado en el
problema, sin embargo, Dios trabajó con su corazón para ampliar esa
perspectiva.
2.
Tres señales si la presencia de Dios. Vers. 11-12
“Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el
monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso
viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero
Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero
Jehová no estaba en el terremoto.
Y
tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y
tras el fuego un silbo apacible y delicado.”
a.
La
orden de Dios es: Sal fuera. El Señor quiere que el profeta entre en acción y
busque la presencia de Dios.
b.
Viento,
Terremoto y Fuego son manifestaciones válidas de la presencia de Dios, sin
embargo, no eran las seleccionada por Dios para manifestarse al profeta y
anular la crisis donde se encontraba.
c.
Jehová había decidido manifestarse de una
manera nueva a la vida del profeta y adiestrarlo para que la crisis jamás pudiera
volver a afectarlo.
3.
El maravilloso silbo apacible de Dios. Vers. 12-13
...” Y tras el fuego un silbo
apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto,
y salió,
y se puso a la puerta de la cueva...”
a.
El
silbo apacible y delicado es una nueva manera de manifestación calmada y sobria
de la presencia de Dios que el profeta no conocía.
b.
La
crisis de Elías se superaba en la Presencia de Dios, para todos los que están en
crisis la respuesta es siempre la presencia de Dios.
c.
Un
caso parecido a la crisis de Elías, vivió Juan el Bautista estando encarcelado como
lo registra Lucas 7.19-23, en ese caso, Jesús lo llevo a comparar la realidad
de su ministerio con las profecías bíblicas y con mucho afecto lo motivo en
medio de su crisis. Un análisis espiritual puede resolver situaciones
complicadas como la de Juan el Bautista.
4.
Asignación de una nueva misión. Vers. 15-18
“Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de
Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria.
A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo
de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta
en tu lugar.
Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que
escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.
Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo
besaron.”
a. Hacer la voluntad de Dios es la solución
a toda crisis personal que podamos vivir.
b. Elías debía usar su autoridad de
ungir reyes y profetas con el fin de cambiar la dolorosa realidad que estaba
viviendo.
c. El profeta estaba posicionado en Dios
por encima del problema que estaba viviendo, Dios le recuerda que el esta en
otro nivel de autoridad por lo tanto debe usarla.
d. Así también nosotros, debemos
recordar nuestra posición en cristo para accionar de manera espiritual y superar
nuestras crisis.
e. Dios se atribuye la autoría del
avivamiento que estaría por venir: siete mil personas fieles al pacto levantaría
Dios en Israel. Dios sigue siendo el protagonista de todo avivamiento en su
iglesia, recuérdalo.
CONCLUSIONES
1.
No
racionalices tu futuro, esto te puede llevar a formarte falsas expectativas de
lo que Dios va a hacer.
2.
Pon
tu fe en la voluntad de Dios y no en tus expectativas.
3.
Discierne
y reprende todo mensaje o mensajero enviado para infundirte temor.
4.
Dios
tiene los medios para sacar al creyente de cualquier crisis donde este se
encuentre.
5.
El
provee un enebro con su ángel para confortar la vida atribulada de sus hijos.
6.
Es
tiempo de disfrutar el silbo apacible de Dios en nuestras vidas.
7.
Recuerda:
Tu respuesta es la presencia de Dios.
RECAPITULACION-APLICACIÓN FINAL
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