lunes, 3 de agosto de 2026

DE ESPECTADORES A COLABORADORES

 

De Espectadores a Colaboradores

Por José Ramón Mendoza

Texto Bíblico Central:

1 Corintios 3:9

"Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios,

edificio de Dios."

 

INTRODUCCIÓN

​En muchos estadios de fútbol o salas de teatro, la dinámica es siempre la misma: una pequeña minoría en el terreno de juego se esfuerza al máximo, mientras que miles en las gradas observan, critican o aplauden. Lamentablemente, esa misma dinámica ha penetrado en la iglesia contemporánea. Muchos creyentes han adoptado la postura de espectadores en las gradas espirituales, consumiendo bendiciones, pero sin involucrarse en la misión.

​Sin embargo, el apóstol Pablo nos recuerda en 1 Corintios 3:9 que el diseño original de Dios para la Iglesia no es un espectáculo, sino un trabajo en equipo. No fuimos llamados a observar la obra de Dios desde lejos, sino a meter las manos en la obra. Dios no busca clientes o espectadores; busca colaboradores.

 

I. EL PROBLEMA DE SER ESPECTADORES

1. Produce pasividad e inmadurez espiritual.

​La falta de servicio adormece la fe y detiene el crecimiento del cristiano. Quien solo recibe y nunca da, se estanca en su vida con Dios.

Referencias: Santiago 1:22 (ser hacedores y no solo oidores); Hebreos 5:12 (debiendo ser ya maestros, aún necesitan leche).

 

2. Genera una mentalidad de consumo y crítica.

​El espectador evalúa la iglesia como un cliente evalúa un servicio: según su comodidad, el estilo de música o la elocuencia del sermón, perdiendo la visión del Reino.

Referencias: Gálatas 5:13 (llamados a libertad, pero para servirse por amor); Judas 1:16 (murmuradores y querellosos).

 

3. Deja inconclusa la asignación del Reino en la tierra.

​Dios ha diseñado la edificación de la Iglesia a través de la diversidad de dones. Cuando un creyente se cruza de brazos, la comunidad sufre la ausencia de su aporte.

Referencias: Mateo 9:37-38 (la mies es mucha, los obreros pocos); Efesios 4:16 (el cuerpo crece según la actividad propia de cada miembro).

Aplicación Personal: Examina tu postura hoy. ¿Llegas al templo o a tu comunidad preguntándote «¿qué voy a recibir hoy?» o «¿cómo puedo servir hoy?» Confiesa al Señor si has caído en la comodidad de la grada y pídele que active en ti el deseo de servir.

 

II. LOS PASOS PARA LLEGAR A SER COLABORADORES

 

1. Reconocer la soberanía de Dios y nuestra identidad.

​Colaborar empieza por entender que la obra es de Dios y que nosotros solo somos instrumentos en sus manos graciosas.

Referencias: 2 Corintios 6:1 (trabajar juntos con Él); Salmos 100:3 (pueblo suyo somos y ovejas de su prado).

 

2. Identificar y poner a disposición nuestros dones y talentos.

​Nadie en la familia de Dios carece de una herramienta. Llegar a ser colaborador exige descubrir lo que Dios nos dio y entregárselo para su gloria.

Referencias: 1 Pedro 4:10 (administradores de la gracia mediante los dones); Romanos 12:6-8 (usar los diferentes dones según la gracia dada).

 

3. Desarrollar un corazón servicial y dispuesto al compromiso.

​Pasar de la grada al campo requiere disposición, disciplina y amor sacrificial, imitando el modelo de Cristo.

Referencias: Marcos 10:45 (el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir); Colosenses 3:23-24 (hacer todo de corazón como para el Señor).

Aplicación Personal: Da un paso práctico esta semana. Acércate a tus líderes o identifica una necesidad concreta en tu entorno y di: "Aquí estoy, quiero poner mis dones al servicio de Dios".

 

III. LAS VENTAJAS DE SER UN COLABORADOR

 

1. Experimentar el poder y los milagros de Dios de primera mano.

​Los espectadores ven los milagros desde lejos, pero los colaboradores son quienes sostienen las vasijas y ven el agua transformarse en vino.

Referencias: Juan 2:9 (los sirvientes que sacaron el agua sabían el origen del vino); Hechos 3:6-8 (Pedro y Juan experimentan el poder al ministrar al cojo).

 

2. Crecimiento, madurez y gozo en la fe.

​El servicio acelera nuestro carácter cristiano, nos enseña fe, paciencia y nos llena del verdadero gozo del Reino.

Referencias: Filipenses 2:17-18 (gozo en el servicio y la fe); 2 Timoteo 2:6 (el labrador que trabaja es el primero en tomar de los frutos).

 

3. Recibir la recompensa eterna del Señor.

​Dios no es deudor de nadie. Todo esfuerzo, trabajo y entrega en su obra tiene un galardón garantizado en la eternidad.

Referencias: 1 Corintios 15:58 (el trabajo en el Señor no es en vano); Mateo 25:21 («Bien, buen siervo y fiel... entra en el gozo de tu señor»).

Aplicación Personal: Recuerda que tu trabajo para el Señor nunca cae en saco roto. Si ya estás sirviendo, pero te sientes fatigado, cobra ánimo sabiendo que la mayor victoria y la verdadera recompensa provienen de Cristo.

CONCLUSIÓN

1.       Dios no te llamó a ser un observador en la historia de la redención; te llamó a ser un protagonista de su gracia.

2.       Ser espectador puede parecer cómodo, pero es una posición estéril que nos priva del propósito de Dios.

3.       En cambio, ser colaborador de Dios nos conecta con su corazón, nos madura y nos permite ser canales de su gloria para el mundo.

4.       Hoy la invitación del Espíritu Santo es clara: abandona la grada y entra al campo de acción.

5.       Es tiempo de unir fuerzas, tomar la herramienta que se nos ha dado y edificar juntos el edificio de Dios.


La Voz Pastoral

José Ramón Mendoza

EL ES NUESTRA PAZ

 

Él es nuestra Paz

​Por. José Ramón Mendoza

 

Pasaje base: Efesios 2:14-18

Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.”

 

Introducción

​En un mundo fragmentado por divisiones sociales, raciales, políticas y familiares, la paz parece una utopía. Sin embargo, el apóstol Pablo nos recuerda que la paz verdadera no es la ausencia de conflictos ni un simple acuerdo humano; la paz es una Persona. Jesucristo no solo trae paz, Él es nuestra paz.

 

1. Cristo derribó la pared que nos separaba (v. 14-15a)

​“Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno,

derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades,

la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas...”

 

Jesús vino a destruir las barreras verticales (con Dios) y horizontales (con el prójimo) que el pecado había construido.

A. La destrucción de la enemistad: En el templo de Jerusalén existía una pared literal que separaba a los judíos de los gentiles (los no judíos). Cristo, con su sacrificio, rompió todo prejuicio y separación cultural o social.

Referencia: Gálatas 3:28 (Ya no hay judío ni griego, todos somos uno en Cristo).

 

B. La abolición de la ley de los mandamientos: Jesús cumplió las demandas de la ley ceremonial que separaba al pueblo de Dios de las naciones, unificando el acceso a la gracia.

Referencia: Colosenses 2:14 (Él anuló el acta de los decretos que nos era contraria, clavándola en la cruz).

 

C. Una paz basada en su sacrificio corporal: La reconciliación no se logró con palabras diplomáticas, sino mediante la entrega física de Jesús en la cruz.

Referencia: 1 Pedro 2:24 (Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero).

 

Aplicación Personal: Evalúa tu corazón hoy. ¿Estás levantando paredes de orgullo, prejuicio o falta de perdón hacia otros por diferencias de carácter, trasfondo o ideología? Si Cristo derribó la pared más grande, no tenemos derecho a reconstruir muros divisorios en nuestras familias o en la iglesia.

 

2. Cristo creó una nueva humanidad y nos reconcilió con Dios (v. 15b-16)

“... para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.”

 

​El propósito de Jesús no fue hacer que los gentiles se volvieran judíos, sino crear algo completamente nuevo: la Iglesia.

 

A. El nuevo hombre: En la cruz, Jesús tomó lo que estaba dividido y creó una nueva identidad espiritual compartida. Ahora nuestra identidad primaria es "hijos de Dios".

Referencia: 2 Corintios 5:17 (Si alguno está en Cristo, nueva criatura es).

 

B. Reconciliación mediante la cruz: La cruz resolvió el problema del pecado que nos hacía enemigos de Dios, matando la enemistad y trayendo paz legal con los cielos.

Referencia: Romanos 5:1 (Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo).

 

C. Un solo cuerpo: Ya no somos individuos aislados buscando a Dios por nuestra cuenta; somos un organismo vivo interconectado que refleja su gloria.

Referencia: 1 Corintios 12:13 (Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo cuerpo).

 

Aplicación Personal: Al ser parte de esta "nueva humanidad", nuestra forma de resolver conflictos debe ser distinta a la del mundo. ¿Buscas la reconciliación activa en tus relaciones rotas o permites que el resentimiento defina tu día a día? Vivir como el "nuevo hombre" significa modelar la reconciliación que ya recibimos.

 

3. Cristo nos da acceso libre al Padre (v. 17-18)

​“... Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.”

La paz que Jesús compró se traduce en una relación íntima, viva y directa con Dios para todos, sin importar nuestro pasado.

 

A. El mensaje de paz para todos: El evangelio es un anuncio de paz tanto para los que estaban "lejos" (los gentiles, sin conocimiento previo de Dios) como para los que estaban "cerca" (los judíos). Nadie está demasiado lejos para ser alcanzado.

Referencia: Isaías 57:19 (Paz, paz al que está lejos y al que está cerca, dijo Jehová).

 

B. Acceso directo y sin intermediarios: El velo del templo se rasgó. Gracias a Jesús, ya no necesitamos un sistema humano o sacrificios repetitivos para acercarnos al trono de Dios.

Referencia: Hebreos 4:16 (Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia).

 

C. La obra del Espíritu Santo: El Espíritu Santo es quien sella esta paz, guiándonos en nuestra oración y dándonos la certeza de que somos verdaderamente escuchados.

Referencia: Romanos 8:15 (Habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!).

 

Aplicación Personal: Muchos creyentes viven con una constante sensación de culpa o temor, como si Dios los rechazara. Este pasaje te asegura que tienes pase libre al Padre. ¿Cómo está tu vida de comunión y oración? No dejes pasar un día más sin aprovechar el acceso tan caro que Jesús pagó por ti.

 

Conclusión General

​1. El sacrificio de Jesús en la cruz es el evento más inclusivo y transformador de la historia. Él no vino simplemente a darnos un respiro emocional o una calma pasajera; Él vino a ser nuestra paz legal, relacional y eterna.

​2. Hoy, esa paz se manifiesta cuando dejamos de pelear contra Dios, cuando derribamos los muros de división con nuestro prójimo y cuando entramos con confianza a la presencia de nuestro Padre celestial.

3. Fuimos reconciliados en un solo cuerpo; vivamos, entonces, reflejando la unidad y la paz que Cristo compró con su propia sangre.


La Voz Pastoral

José Ramón Mendoza

El Combustible de la Fe

 

Título: El Combustible de la Vida Cristiana: Gozo, Paciencia y Oración

​Pasaje Central: Romanos 12:9-12

El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.

Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.

En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;



​1. La base del combustible: Un Amor sin Fingimiento.

​a. Antes de hablar del gozo, Pablo establece que todo debe nacer de un carácter íntegro y un amor real. La esperanza no puede sostenerse sobre la hipocresía.

1.      La sinceridad como base: El amor debe ser "sin fingimiento", una entrega genuina que no busca intereses propios (Romanos 12:9; 1 Pedro 1:22).

1 Pedro 1.22 

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;


2.       ​b. El rechazo activo a la maldad: No se puede tener gozo santo si se coquetea con lo que Dios aborrece (Salmos 97:10; Amós 5:15).

Salmo 97.10 

Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra.

Amos 5.15 

Aborreced el mal, y amad el bien, y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová Dios de los ejércitos tendrá piedad del remanente de José.


3.       ​c. El compromiso con el bien: Mantenerse "unidos a lo bueno" requiere una voluntad firme en tiempos de confusión (1 Tesalonicenses 5:21; Gálatas 6:9).


1 Tesalonicenses 5.21 

Examinadlo todo; retened lo bueno.


Gálatas 6.9 

No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.


4.       ​d. Todo esto produce fervor espiritual.

 Diligencia que vence la pereza.

Servir al Señor con ánimo y fervor.

 

5.       Aplicación Personal: ¿Es mi servicio y mi amor hacia los demás una expresión honesta de mi fe, o es simplemente una máscara religiosa para encajar?


​2. Los aditivos del combustible: Gozo, Paciencia y Oración

​a. Este es el corazón del pasaje (v. 12). Describe cómo debe reaccionar el creyente ante las circunstancias de la vida.

1.       Gozosos en la esperanza: El gozo no es alegría por las circunstancias, sino por la certeza de lo que Dios hará (Efesios 1:18; Hebreos 6:19).

 Sufridos en la tribulación: La paciencia es la capacidad de permanecer bajo presión sin rendirse, confiando en el proceso divino (Santiago 1:2-4; 2 Corintios 4:17).

3.    Constantes en la oración: La oración no es un último recurso, sino la conexión vital y diaria que mantiene encendida la esperanza (Lucas 18:1; Colosenses 4:2).


4.       Aplicación Personal: En mi situación actual, ¿cuál de estos tres elementos me falta fortalecer: el enfoque en la esperanza, la resistencia en la prueba o la disciplina de la oración?


​3. La Evidencia: La Práctica del Honor y el Servicio

a. ​La esperanza y el gozo no nos aíslan del mundo, sino que nos impulsan a servir con una energía renovada.

1.       Compartir.

a.       Aquí compartir es ¨tener algo en común¨

b.       Es que la hospitalidad te siga.

 

2.       Bendecir.

a.       Bendecir es un mandato doble.

b.       Bendecir a los que os persiguen, bendecir y no maldigáis.

 

3.       Gozarse.

a.       Empatía total y genuina con el gozo del otro

b.       Es un regocijo sincero.

 

4.       Llorar.

a.       Empatía total y genuina con el llanto y dolor del otro

b.       Es un lamento sincero.

 

5.       Aplicación Personal: ¿He permitido que el cansancio o el desánimo apaguen mi fervor? ¿Cómo puedo hoy honrar a alguien más como un acto de gratitud a Dios?


​Conclusión General

​1. El secreto de la vida cristiana victoriosa no es la ausencia de problemas, sino la presencia de una esperanza viva. 

2. Romanos 12:9-12 nos enseña que cuando nuestro amor es genuino y nuestra comunicación con Dios es constante, el gozo se convierte en una fortaleza que la tribulación no puede destruir. 

3. No esperamos porque seamos optimistas, sino porque servimos a un Dios que cumple Sus promesas.

4. Que nuestra esperanza no sea un deseo vago, sino el ancla que nos mantiene firmes y activos hasta el final.

domingo, 4 de enero de 2026

La respuesta es la presencia de Dios

 

LA RESPUESTA ES LA PRESENCIA DE DIOS

Jose Ramon Mendoza

 

1 Reyes 19:11-13

“Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.

Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.

Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva. Y he aquí vino a él una voz, diciendo: ¿Qué haces aquí, Elías?”

 

INTRODUCCIÓN

La historia del profeta Elías transcurre en el Israel de entre los años 870-850 ac, durante el reinado de Acab en Israel. El hilo temático del pasaje se ubica posterior a los acontecimientos del Monte Carmelo.

 

I.                   LA CRISIS DEL PROFETA ELÍAS.

 

1.     Las alta expectativas de Elías.

a.    Esperaba una arrepentimiento y avivamiento de la nación de Israel; esto nunca sucedió.

b.    Esperaba la conversión de los lideres políticos (Acab y Jezabel) y religiosos, esto tampoco sucedió.

c.     Después de los acontecimientos del Monte Carmelo, Elías racionalizaba que sería el líder espiritual para conducir a Israel de vuelta a la consagración a Dios.

2. La amenaza de un mensajero. Vers. 1-2

“Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos.”

a.    Jezabel quiere desprestigiar y anular la voz del profeta Elías, por eso le envía un mensajero con el fin de llenarlo de miedo, terror, amedrentamiento y temor.

b.    Jezabel no solo quería matarlo, llena de odio quería borrar los acontecimientos del Monte Carmelo.

 

3. La ceguera del desencanto. Vers. 3

“Viendo, pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su criado.”

a.    La huida a Beerseba marca el inicio de una profunda crisis en la vida del profeta.

b.    La crisis se agudiza cuando abandona a su criado se aísla en el problema, lo cual desemboca en desenfoque personal.

 

4. La crisis del aislamiento y la culpa. Vers. 4

“Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.

 

a.    El enebro representa el lugar de la rendición, aquí Elías colapsa y desea la muerte.

b.    Es relevante meditar en la expresión “no soy mejor que mis padres” porque esta asumiendo la culpa de todo lo que esta viviendo, no ve un final satisfactorio sino catastrófico.

 

 

 

II.                FORTALECIDO DEBAJO DEL ENEBRO.

 

1.    La compañía de un ángel. Vers. 5

 

“Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido; y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.”

 

a.    Dios le provee la compañía de un ángel para fortalecerlo, atenderlo y cuidarlo.

b.    El ángel le provee de alimento y comida.

c.     Le devuelve el contacto físico: lo tocó.

d.    Le da instrucciones sobre lo que debe hacer: Levántate y come.

e.    Además, debe abandonar el Enebro y salir al Monte Horeb.

 

2.    El ángel le provee alimento. Vers. 6

 

“Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse.”

 

a.    Le preparó una torta cocida y una vasija de agua.

b.    Las necesidades físicas deben ser cubiertas para poder salir de cualquier crisis.

c.     Observe la terapia física aplicada: comer y dormir.

 

3.    Le garantiza descanso. Vers. 7

 

“Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.

 

a.    Le provee una segunda ronda de comida y descanso.

b.    El profeta necesitaba esa nueva ronda de descanso para afrontar los nuevos desafíos.

 

4.    Recibiendo un nuevo propósito. Vers. 8

 

“Se levantó, pues, y comió y bebió; y fortalecido con aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta Horeb,

el monte de Dios.

a.    Dios trabajó el área material y física del profeta con el fin de fortalecerlo.

b.    La nueva asignación es ir a Horeb, el lugar del pacto con Dios, el lugar del encuentro y de la presencia de Dios.

 

III.             EL SILBO APACIBLE RESTAURADOR.

 

1.    Una pregunta para el desahogo. Vers.9-10

“Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida.”

 

A.   La pregunta: ¿Qué haces aquí, Elías? No es que Dios no supiera la respuesta, sino que la pregunta era para provocar el desahogo del profeta.

B.    La respuesta de Elías da una perspectiva muy limitada de la situación, el profeta esta ensimismado en el problema, sin embargo, Dios trabajó con su corazón para ampliar esa perspectiva.

 

2.    Tres señales si la presencia de Dios. Vers. 11-12

“Él le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto.

Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.”

 

a.    La orden de Dios es: Sal fuera. El Señor quiere que el profeta entre en acción y busque la presencia de Dios.

b.    Viento, Terremoto y Fuego son manifestaciones válidas de la presencia de Dios, sin embargo, no eran las seleccionada por Dios para manifestarse al profeta y anular la crisis donde se encontraba.

c.      Jehová había decidido manifestarse de una manera nueva a la vida del profeta y adiestrarlo para que la crisis jamás pudiera volver a afectarlo.

 

3.    El maravilloso silbo apacible de Dios. Vers. 12-13

 

...” Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió,

y se puso a la puerta de la cueva...”

a.    El silbo apacible y delicado es una nueva manera de manifestación calmada y sobria de la presencia de Dios que el profeta no conocía.

b.    La crisis de Elías se superaba en la Presencia de Dios, para todos los que están en crisis la respuesta es siempre la presencia de Dios.

c.     Un caso parecido a la crisis de Elías, vivió Juan el Bautista estando encarcelado como lo registra Lucas 7.19-23, en ese caso, Jesús lo llevo a comparar la realidad de su ministerio con las profecías bíblicas y con mucho afecto lo motivo en medio de su crisis. Un análisis espiritual puede resolver situaciones complicadas como la de Juan el Bautista.  

 

4.    Asignación de una nueva misión. Vers. 15-18

 

“Y le dio Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria.

A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar.

Y el que escapare de la espada de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare de la espada de Jehú, Eliseo lo matará.

Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron.”

 

a.    Hacer la voluntad de Dios es la solución a toda crisis personal que podamos vivir.

b.    Elías debía usar su autoridad de ungir reyes y profetas con el fin de cambiar la dolorosa realidad que estaba viviendo.

c.     El profeta estaba posicionado en Dios por encima del problema que estaba viviendo, Dios le recuerda que el esta en otro nivel de autoridad por lo tanto debe usarla.

d.    Así también nosotros, debemos recordar nuestra posición en cristo para accionar de manera espiritual y superar nuestras crisis.

e.    Dios se atribuye la autoría del avivamiento que estaría por venir: siete mil personas fieles al pacto levantaría Dios en Israel. Dios sigue siendo el protagonista de todo avivamiento en su iglesia, recuérdalo.

 

CONCLUSIONES

1.    No racionalices tu futuro, esto te puede llevar a formarte falsas expectativas de lo que Dios va a hacer.

2.    Pon tu fe en la voluntad de Dios y no en tus expectativas.

3.    Discierne y reprende todo mensaje o mensajero enviado para infundirte temor.

4.    Dios tiene los medios para sacar al creyente de cualquier crisis donde este se encuentre.

5.    El provee un enebro con su ángel para confortar la vida atribulada de sus hijos.

6.    Es tiempo de disfrutar el silbo apacible de Dios en nuestras vidas.

7.    Recuerda: Tu respuesta es la presencia de Dios.

 

RECAPITULACION-APLICACIÓN FINAL

 

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